No quiero aferrarme a este mismo pensamiento de que no existe nadie en el mundo solo yo. Solo quiero gritar mientras corro debajo de la lluvia en pleno otoño, pisar las flores de esa vieja bruja que siempre me prohibía hacerlo, coger un esprai y escribir por toda la pared de mi clase una gran carita sonriente. Con eso ya seria demostrar que no quiero estar triste.Pero una cosa es demostrar por fuera y otra cosa es sentirlo de verdad por dentro .
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